Aquellos que no han vivido [...] antes de la Revolución, nunca probaron la dulzura de la vida.
–Charles Maurice de Talleyrand-Périgord
El bosón de Higgs es una partícula que, según un modelo teórico, se autosustenta y sustenta el universo. También puede entenderse, en términos ideológicos, como la pura estupidez convertida en pedante autojustificación. En fin: hypomnêmata. Pero: del (auto)conocimiento surge la (auto)crítica; de ahí el diálogo.
Aquellos que no han vivido [...] antes de la Revolución, nunca probaron la dulzura de la vida.
–Charles Maurice de Talleyrand-Périgord
Este es un debate que tenemos que plantear en términos de racionalidad, no ideológicos. Lo que pediría es que hubiera un debate racional entre todas las posiciones. […] Es algo que, en el debate público, a veces se echa de menos.Por supuesto, podría aplicar estas palabras a todos los temas políticos. No porque con esto el mundo entero vaya a ser feliz, pero así por lo menos podríamos escucharnos, cuando hablamos. Algo es.
Todo exige tiempo; cualquier acontecimiento exige preparación. La revelación de un genio en un pueblo cualquiera es el fruto de millones y millones de seres que le han precedido. Un momento estelar de la humanidad significa la sucesión de horas, días, meses y años, al parecer estériles, que no se explican en su culminación en algo decisivo.Pero lo decisivo tampoco es mecánico y su apropiación tampoco es total. Después de todo, tendríamos que estar ya de vuelta de los mesías (tropicales, rebeldes, rojos, negros, blancos, verdes) y los líderes de revoluciones que no hacen sino probar que seguimos siendo pequeñajos. Y que la historia no se resuelve, intelectual ni vitalmente, en dos o tres banalidades y eslóganes.